El costo de la electricidad: una brecha política entre los estados rojos y azules

La cuenta eléctrica revela una profunda división política en el país: los residentes de los estados rojos pagan menos, mientras que los azules aumentan sus tasas y hacen que las empresas paguen un precio exorbitante por la electricidad. Pero incluso peor son las mentiras descaradas de los políticos azules que defienden este aumento.

En lugar de admitir que la electricidad cara es una elección deliberada, que deja a tu presupuesto en peligro, los políticos azules constantemente afirman que el poder eólico y solar son "abaratables" y "reliables". Sin embargo, esto no es más que gaslighting sinvergüenza.

La Administración de Trump suspendió la construcción de parques eólicos en la costa este, lo que podría afectar la detección radar de incursiones extranjeras y poner en peligro los centros poblacionales de la Costa Este. Los gobernadores azules, como Ned Lamont de Connecticut y Kathy Hochul de Nueva York, acusaron a Trump de "fabricar cosas" y declararon que el aumento del costo de la electricidad no tiene nada que ver con la construcción de parques eólicos.

Sin embargo, lo que realmente preocupa es que los políticos azules están mintiendo deliberadamente. Lamont afirma que el poder eólico "reducirá los costos de la energía para las familias", mientras que Hochul declara que el aumento del costo de la electricidad no tiene efecto en la reliabilidad de la energía.

Pero la verdad es que estos políticos azules están mintiendo. Cada estado tiene el poder de decidir qué mezcla de fuentes de energía se utilizará en su red eléctrica. Los estados azules han impuesto mandatos para aumentar significativamente la dependencia del viento y la energía solar, lo que ha llevado a un aumento en el costo de la electricidad.

Los residentes de Nueva York pagan 58% más por la electricidad que el promedio nacional, debido a los mandatos verdes impuestos por los políticos estatales. Los residentes de Connecticut pagan prácticamente doble el promedio nacional por la electricidad.

En lugar de admitir que sus decisiones se basan en ideología y presión del lobby energético renovable, los políticos azules simplemente repiten mentiras sobre la "abaratabilidad" y la "reliabilidad". Sin embargo, la realidad es que el poder eólico es al menos dos veces más caro por kilowatt que la electricidad generada a partir del gas natural.

Bjorn Lomborg de la Consensus de Copenhague concluye que "la evidencia es clara: Agregar más energía solar y eólica a la oferta de energía hace subir el precio de la electricidad".

La falta de transparencia en el costo del poder eólico ha llevado a una situación en la que los residentes y las empresas pagan precios exorbitantes por la electricidad. Los políticos azules no han sido capaces de admitir que sus decisiones están basadas en ideología y presión del lobby energético renovable.

En lugar, han optado por parodiar información falsa sobre la "abaratabilidad" y la "reliabilidad". La verdad es que el poder eólico no es una opción asequible para los residentes y las empresas. Los políticos azules deben admitir que sus decisiones están basadas en ideología y presión del lobby energético renovable, y no en la realidad de la situación.

Análisis y conclusiones:

La falta de transparencia en el costo del poder eólico ha llevado a una situación en la que los residentes y las empresas pagan precios exorbitantes por la electricidad. Los políticos azules deben admitir que sus decisiones están basadas en ideología y presión del lobby energético renovable, y no en la realidad de la situación.

Es importante que los votantes escuchen la verdad sobre el costo del poder eólico y las consecuencias para la economía y la sociedad. Los políticos deben hacer un esfuerzo por ser transparentes y honestos sobre el costo real del poder eólico y no engañar a los ciudadanos con información falsa.

En conclusión, la falta de transparencia en el costo del poder eólico ha llevado a una situación en la que los residentes y las empresas pagan precios exorbitantes por la electricidad. Los políticos azules deben admitir que sus decisiones están basadas en ideología y presión del lobby energético renovable, y no en la realidad de la situación.