Gobierno pone en el tapete diálogo con la COB, pero insiste en ajustar decreto 5503 sin renunciar a su esencia
"Piden que se derogue el decreto, pero no dicen cómo va a funcionar una economía sin combustibles, sin dólares, sin medicamentos y sin liquidez", sostuvo Espinoza. A su juicio, la mayoría de los sectores productivos del país no han centrado sus reclamos en el decreto 5503, sino en demandas adicionales que reflejan problemas estructurales acumulados.
El gobierno ha sostenido reuniones con al menos 18 a 20 organizaciones productivas y otros ministros para abordar la situación económica, lo que le ha permitido cubrir el espectro económico del país. Aunque reconoce que las movilizaciones no representan a la totalidad de la COB, Espinoza aseguró que están impulsadas principalmente por mineros asalariados y un sector del magisterio.
"Vamos a preguntarles cuáles son sus soluciones. Si se deroga el decreto, ¿cómo creen que puede funcionar la economía?", remarcó el ministro. El gobierno está dispuesto a escuchar propuestas alternativas y no ha descartado la posibilidad de ajustar y complementar el decreto 5503 sin renunciar a sus lineamientos centrales.
Aunque Espinoza reiteró que no existe marcha atrás en el fondo del decreto, sí hay espacio para suavizar su aplicación mediante medidas complementarias. La norma envió señales positivas a la economía, como la estabilidad del tipo de cambio y una inflación menor a la prevista.
"El decreto marca la línea, la dirección. Toda medida es perfectible y puede complementarse", sostuvo el ministro. Para el Ejecutivo, el desafío no es solo desactivar el conflicto, sino evitar retrocesos que podrían devolver al país a un escenario de crisis y parálisis.
Análisis:
La situación económica boliviana se caracteriza por una grave falta de liquidez, escasez de divisas y desabastecimiento de combustibles. El decreto 5503 marca un cambio de rumbo en el modelo económico y ha generado reacciones en contra por parte de la COB y otros sectores productivos. Sin embargo, el gobierno está dispuesto a sentarse con la COB para abordar la situación y encontrar soluciones viables.
La falta de propuestas concretas por parte de la dirigencia sindical es un tema crítico en este contexto. Si no se presentan alternativas viables, el conflicto puede persistir y generar retrocesos que podrían afectar negativamente a la economía del país.
En este sentido, el gobierno boliviano debe mostrar su disposición a escuchar propuestas alternativas y a trabajar en consensos mínimos con los sectores productivos. También es importante que la COB y otros sectores productivos asuman la gravedad de la situación económica y planteen soluciones viables para superar la crisis.
En definitiva, el diálogo entre el gobierno y la COB es un paso importante hacia la calma social y la búsqueda de soluciones para la crisis económica. Sin embargo, es fundamental que ambos lados estén dispuestos a escuchar y trabajar juntos para encontrar un camino hacia adelante.