**El camino hacia el futuro: Bolivia se prepara para un nuevo Plan de Desarrollo Económico y Social**

En medio de un contexto económico y social en constante evolución, el Gobierno del presidente Rodrigo Paz ha decidido impulsar un proceso de formulación del Plan de Desarrollo Económico y Social (PDES) 2026-2030. Este plan tendrá como objetivo principal abordar siete ejes estratégicos que estarán alineados con las propuestas presentadas durante la campaña electoral.

**Una visión compartida**

El viceministro de Planificación, José Luis Llanos, destaca que el PDES es un trabajo conjunto que recoge la propuesta de gestión económica del Gobierno. Esta estrategia contempla 20 mesas de trabajo con diferentes sectores productivos y sociales, lo que garantiza una amplia participación y evita que el plan sea percibido como un trabajo elaborado a puertas cerradas.

“Economía para la gente”, es el primer eje del PDES, diseñado para reducir la informalidad laboral, que alcanza cerca del 85% de la economía. El segundo eje se centra en una distribución "50/50" de recursos hacia gobernaciones, alcaldías y universidades, con el objetivo de profundizar el proceso autonómico.

**Un camino hacia el bienestar**

El tercer eje apunta a una "Bolivia transparente", enfocada en fortalecer la independencia de los órganos del Estado, especialmente del Órgano Judicial. El cuarto eje se centra en la "Bolivia moderna", con la meta de reducir la burocracia estatal y mejorar las condiciones de vida de la población.

**Un camino hacia el equilibrio**

El quinto eje está vinculado al desarrollo humano y al bienestar social, orientado a mejorar las condiciones de vida de la población. El sexto eje corresponde a "Bolivia verde y sustentable", que busca reforzar las políticas de cuidado del medio ambiente. Finalmente, el séptimo eje plantea el posicionamiento del país en el ámbito internacional bajo el concepto "Bolivia en el mundo y el mundo en Bolivia".

**Análisis**

El PDES 2026-2030 es un instrumento clave para impulsar el crecimiento económico y social de Bolivia. La participación activa de gobernaciones, alcaldías, sectores productivos y sociedad civil es fundamental para garantizar la viabilidad del plan.

La implementación del PDES puede ser un oportunidad para consolidar las políticas públicas y fortalecer la institucionalidad en el país. Sin embargo, también es importante considerar los posibles desafíos y riesgos asociados con este proceso de planificación.

**Conclusión**

El PDES 2026-2030 puede ser un instrumento efectivo para impulsar el crecimiento económico y social de Bolivia si se logra una amplia participación social y se implementan medidas eficaces para reducir la informalidad laboral, fortalecer la institucionalidad y promover el desarrollo humano y sustentable.