La vigilancia estatal se vuelve hacia el público: la identidad de los agentes federales se convierte en objeto de interés
En un mundo donde la tecnología ha convertido a cada individuo en un agente de vigilancia, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y sus aliados buscan redefinir el concepto de privacidad. Según la secretaria del DHS, Kristi Noem, revelar la identidad de agentes federales vestidos con máscaras es "violencia" y no tiene derecho a la protección de su integridad. Sin embargo, expertos legales sostienen que esta visión es errónea.
La práctica de documentar la actividad policial ha sido un hábito común en Estados Unidos desde el menosprecio hacia la justicia durante la Convención Democrática de 1968, cuando periodistas documentaron a policías riendo y golpeando a manifestantes. Sin embargo, en los últimos doce meses, la situación se ha revolucionado con las arrestos y redadas sin fin por parte de agentes federales, estatales y locales autorizados para llevar a cabo acciones de inmigración.
En respuesta, ciudadanos estadounidenses han aumentado su documentación de actividad policial en niveles nunca vistos. Grupos como "ICE watch" han surgido en todo el país, mientras que aplicaciones para rastrear la actividad de inmigración y redes sociales están llenas de videos de agentes no identificados arrestando a hombres, tirando a mujeres al suelo y despidiendo a familias.
Adam Schwartz, director de litigio sobre privacidad en la Fundación Electrónica Frente, sostiene que la documentación policial es un derecho fundamental de los ciudadanos. "La transparencia es lo que el gobierno debe ofrecer al público", afirma. Jennifer Granick, abogada del proyecto de libertad civil del American Civil Liberties Union, coincide en que la privacidad no significa que el público no tenga derecho a saber qué está haciendo el gobierno.
En este contexto, el intento del gobierno por definir como "doxing" el proceso de documentar actividad policial es un intento por redefinir el lenguaje y controlar la narrativa. Sin embargo, la mayoría de los estadounidenses tienen derecho a grabar a la policía en público, siempre y cuando no estén interfiriendo con el trabajo oficial.
**Análisis**
La situación actual es un reflejo de una sociedad que ha perdido la fe en las instituciones y busca la justicia y la transparencia. La documentación policial no es algo nuevo, pero la tecnología ha revolucionado la forma en que se puede hacer. El gobierno está tratando de redefinir el concepto de privacidad y controlar la narrativa, pero los ciudadanos estadounidenses tienen derecho a saber qué está haciendo el gobierno.
Para resolver esta situación, es necesario que el gobierno sea transparente y respetuoso con la privacidad de los ciudadanos. Esto puede lograrse mediante la implementación de políticas y prácticas más justas y transparentes. Además, es importante recordar que la documentación policial no es una violación de la privacidad, sino un derecho fundamental de los ciudadanos.
En conclusión, la situación actual es un reflejo de una sociedad en crisis, donde la falta de transparencia y la violencia ejercida por el gobierno han llevado a una mayor documentación policial. Es necesario que el gobierno sea transparente y respetuoso con la privacidad de los ciudadanos para restaurar la confianza en las instituciones y garantizar un futuro más justo y próspero para todos.