El drama del fútbol boliviano: la suspensión de la reunión redefine el futuro de Wilstermann

La crisis que rodea al Club Wilstermann sigue sin resolverse, después de que la reunión de la División Profesional que debía determinar su destino fuera suspendida. La razón para esta decisión es simple: solo cuatro clubes estuvieron presentes en la cita, lo que significa que no hubo quórum para proceder con el tema.

La absencia de los equipos

Según el abogado del Club Blooming, Víctor Hugo Pérez, apenas cuatro clubes se unieron a la reunión, mientras que once otros no acudieron. La explicación más obvia es que muchos clubes no están preparados para enfrentar las consecuencias de su indecisión y falta de compromiso con el fútbol profesional en Bolivia.

La fecha límite

La suspensión de la reunión hasta el 11 de enero también plantea una pregunta importante: ¿qué pasará después de esa fecha? La respuesta es simple: según el artículo ochenta y siete del Estatuto de la Federación Boliviana de Fútbol, el 11 de enero marca el final de la gestión deportiva actual. Esto significa que cualquier decisión sobre Wilstermann debe ser tomada antes de esa fecha.

La búsqueda de justicia

El abogado cruceño no tiene palabras alabatorias para describir a los responsables de la situación actual en el Club Wilstermann. Según él, es hora de que se hagan cargo de sus acciones y paguen por lo que han hecho. La pregunta es: ¿quién estará dispuesto a asumir la responsabilidad y trabajar hacia un futuro más brillante para el fútbol boliviano?

Análisis:

La suspensión de la reunión y la falta de compromiso de los clubes con el fútbol profesional en Bolivia son solo síntomas más graves de una enfermedad más profunda. La crisis actual en Wilstermann es un reflejo de la falta de visión y liderazgo en el fútbol boliviano. Es hora de que los responsables se tomen en serio las consecuencias de sus acciones y trabajen hacia un futuro más sano para el deporte.

Conclusiones:

La situación actual en Wilstermann es un llamado a la acción para todos los implicados. Es necesario encontrar una solución al drama del fútbol boliviano y trabajar hacia un futuro más prometedor. La suspensión de la reunión hasta el 11 de enero da tiempo para que los clubes se replanteen su estrategia y busquen formas de colaborar y resolver sus problemas.