**La ovina y caprina, una oportunidad para el desarrollo sostenible en Santa Cruz**

En los últimos años, Santa Cruz ha experimentado un cambio significativo en su sector agropecuario, específicamente en la producción de carne ovina y caprina. Lo que antes era considerado un negocio marginal o complementario, ahora se está convirtiendo en una oportunidad para el desarrollo sostenible en la región.

La asociación de criadores de caprinos y ovinos de Santa Cruz, con más de 16 socios activos, ha sido fundamental en este proceso de transformación. Su presidente, Erick Flores, resume la situación actual: "Estamos al límite de nuestra capacidad productiva; la demanda de carne ovina ya nos está superando". La realidad es que los productores están recibiendo solicitudes constantes desde el interior del país y del exterior, lo que los obliga a aumentar su producción.

Sin embargo, el desafío no es simplemente vender más, sino producir de manera ordenada, sostenible y con respaldo técnico. La falta de genética mejorada, financiamiento y asistencia técnica son algunos de los obstáculos que enfrentan los productores. Aun así, se está trabajando en la selección de razas adaptadas al trópico, como la Santa Inés, y en el desarrollo de líneas genéticas en zonas como Puerto Quijarro y la Chiquitania.

**La diversificación, un camino hacia el crecimiento**

Una de las características más interesantes de este sector es su capacidad para diversificar y agregar valor a los productos. Emprendimientos como la cabaña Campo de Vida, propiedad de Norman David Peña Flores, son un ejemplo perfecto. Allí, se produce no solo carne, sino también leche de cabra, queso de cabra, arroz con leche, budines y otros productos lácteos.

La tecnología reproductiva es central en este emprendimiento, que cuenta con la aplicación de inseminación artificial por laparoscopia y el uso de embriones frescos y congelados. La ordeña automática mejora la sanidad, la higiene y la calidad de la leche. Actualmente, el emprendimiento produce 40 litros diarios de leche de cabra y 20 litros de leche de oveja, comercializando mensualmente alrededor de 130 kilos de queso, entre 300 y 400 litros de leche y hasta 400 postres elaborados con leche caprina.

**Análisis y conclusiones**

La situación actual en el sector ovino y caprino en Santa Cruz es clara: hay una gran demanda, pero la oferta se queda atrás. El desafío es producir de manera ordenada, sostenible y con respaldo técnico. La falta de genética mejorada, financiamiento y asistencia técnica son algunos de los obstáculos que enfrentan los productores.

Sin embargo, el entusiasmo del sector es evidente, y se está trabajando en la selección de razas adaptadas al trópico y en el desarrollo de líneas genéticas. La diversificación y el agregado valor a los productos son un camino hacia el crecimiento.

En conclusión, la ovina y caprina en Santa Cruz es una oportunidad para el desarrollo sostenible en la región. La asociación de criadores y emprendimientos como Campo de Vida están trabajando para mejorar la producción y agregar valor a los productos. Sin embargo, se requiere un respaldo técnico y políticas claras para impulsar este sector y abastecer al país con carne ovina y caprina.