La justicia deportiva es un tema delicado en el fútbol internacional. El reciente fallo de un tribunal civil boliviano ha llevado a Surinam a evitar una posible sanción por parte de la FIFA, lo que le permite jugar con Bolivia en el repechaje del Mundial 2026, en lugar de enfrentar a Irak directamente como había sido inicialmente previsto. El equipo caribeño, que lidera la liga Concacaf, podrá así enfocarse en su preparación para el duelo con Bolivia, gracias al apoyo del entrenador Henk Ten Cate.

La controversia comenzó cuando un grupo de opositores encabezados por Oldenstam y Kurban impugnaron las elecciones de la Federación de Fútbol de Surinam (SVB) y lograron intervenir en la justicia ordinaria. Sin embargo, el tribunal se declaró incompetente y ordenó a los grupos en disputa que agotaran todos los procedimientos en la justicia deportiva de ese país con la SVB antes de instaurar otra demanda evitando así la intervención de la justicia civil. De esta forma, Surinam evita una posible sanción por parte de la FIFA y puede enfocarse en su objetivo de alcanzar el Mundial 2026.

La noticia ha causado júbilo en Surinam y en redes sociales se han compartido imágenes del "revés" que recibe Bolivia al no poder jugar directo con Irak. Además, se especula que Guatemala haya ocupado el lugar de Surinam en la repesca y Honduras haya sido eliminada del Mundial 2026.

Análisis: La situación es un ejemplo más de cómo la justicia deportiva puede influir en los resultados de los partidos internacionales. La decisión del tribunal civil boliviano ha permitido a Surinam evitar una posible sanción y enfocarse en su objetivo de alcanzar el Mundial 2026. Sin embargo, se cuestiona si esta victoria será duradera y no afectará negativamente la relación entre Surinam y la FIFA en el futuro. Además, es importante considerar cómo este desarrollo puede influir en el fútbol internacional en general, ya que la justicia deportiva es fundamental para mantener la integridad del juego.