La vigilancia policial: el legado del miedo al terrorismo en la nueva era de Zohran Mamdani

El nuevo gobierno de Zohran Mamdani, que pronto tomará posesión del cargo de alcalde de Nueva York, enfrenta un desafío significativo en cuanto a la vigilancia policial. El caso Hashmi vs. NYPD es el más reciente ejemplo de cómo la lucha por la transparencia y la justicia se entrelaza con la memoria colectiva del 11-S.

Samir Hashmi, un residente de Nueva Jersey, había sido víctima directa de la vigilancia policial en su época universitaria. Durante los años 2000, Hashmi era miembro de la Asociación Estudiantil Musulmana de Rutgers, una de las organizaciones infiltradas por la división de inteligencia del NYPD. Después de que se publicaron documentos clasificados en 2011, el Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) desmanteló su unidad demográfica.

A pesar de que el programa "mosque-raking" fue desactivado hace más de una década, la sospecha y el miedo al terrorismo siguen siendo una realidad para muchos musulmanes en la ciudad. El caso Hashmi vs. NYPD es un ejemplo de cómo la lucha por la justicia y la transparencia se entrelaza con la memoria colectiva del 11-S.

Hashmi, que perdió su primer juicio en 2018, ha presentado una nueva solicitud de documentos bajo la Ley de Libertad de Información de Nueva York (FOIL). La petición pide acceso a informes de inteligencia semanales, perfiles de organizaciones específicas y reportajes sobre mezquitas. Hashmi sostiene que su investigación está motivada por el recuerdo de su padre y del imam Talib Abdur-Rashid, quien murió en noviembre de 2025.

El nuevo alcalde Mamdani debe tomar medidas para erradicar la cultura de la vigilancia policial. La decisión de mantener a Jessica Tisch como comisaria de policía después de su elección es un recordatorio adicional del desafío que enfrenta el nuevo gobierno.

La lucha por la justicia y la transparencia en Nueva York no se limita solo a Hashmi vs. NYPD. La comunidad musulmana sigue reportando ser interrogada por agentes policiales sin identificación. El informe de Muhammad Faridi, representante civil del decreto de consentimiento del NYPD, también destaca que el grupo de tarea contra el terrorismo (Joint Terrorism Task Force) no está sujeto a las restricciones del tribunal en cuanto a la vigilancia policial.

Análisis y conclusiones:

El caso Hashmi vs. NYPD es un ejemplo paradigmático de cómo la lucha por la justicia y la transparencia se entrelaza con la memoria colectiva del 11-S. La elección de Zohran Mamdani como alcalde de Nueva York puede ser el momento perfecto para revisar las prácticas de vigilancia policial del pasado y tomar medidas para erradicar la cultura de la sospecha y el miedo.

En cuanto a la vigilancia policial, es importante que el nuevo gobierno de Mamdani tome medidas para garantizar la transparencia y la justicia en la lucha contra el terrorismo. La creación de un comité de investigación y el establecimiento de políticas claras para la vigilancia policial son pasos importantes hacia ese fin.

Además, es fundamental que el nuevo alcalde promueva la inclusión y la diversidad en la policía y la comunidad. La lucha contra el islamofobia y la discriminación religiosa es un desafío importante que requiere la participación activa de las instituciones públicas y la sociedad civil.

En resumen, el caso Hashmi vs. NYPD es un recordatorio adicional del legado del miedo al terrorismo en Nueva York. La lucha por la justicia y la transparencia es un desafío importante que requiere la participación activa de las instituciones públicas y la sociedad civil.