**La Cultura Boliviana en el Centro de la Escena**

En un ambiente de solemnidad y expectación, se llevó a cabo este lunes en La Paz el acto de posesión de los siete nuevos miembros del Consejo de Administración de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia (FC-BCB). Alejandra María Echazú Conitzer, una destacada figura en el ámbito de la investigación social, asumió la presidencia de la entidad, rodeada por un equipo de expertos en cultura y sociedad.

La ministra de Turismo Sostenible, Culturas, Folklore y Gastronomía, Cynthia Yáñez Eid, y el presidente del Banco Central de Bolivia (BCB), David Espinoza Torrico, fueron los responsables de inaugurar este nuevo capítulo en la historia de la FC-BCB. Según el Estatuto de la Fundación, Echazú, junto a sus colegas Alicia Andrea Cortés Soruco, Rossana Barragán Román, Paola Claros Arteaga, Freddy Franz Chipana Vargas, Gonzalo Azurduy Salinas y Homero Antonio Carvalho Oliva, fueron designados por el Directorio del BCB y el Ministerio de Culturas, en reconocimiento a su trayectoria destacada.

La nueva presidenta de la FC-BCB, Echazú Conitzer, expresó su compromiso de encarar una gestión conjunta orientada a la preservación y promoción de la cultura boliviana. En este sentido, Cynthia Yáñez Eid destacó la importancia de preservar los repositorios culturales como una fuente esencial para el fortalecimiento de la riqueza cultural del país.

En su discurso inaugural, el presidente del BCB, David Espinoza Torrico, encomendó a los nuevos consejeros retomar los principios que dieron origen a la Fundación y fortalecer su sostenibilidad institucional para garantizar el cumplimiento de su labor. La tarea es ambiciosa, pero con un equipo como este, la FC-BCB está en mejores condiciones que nunca para lograr sus objetivos.

**Análisis**

La posesión de los nuevos miembros del Consejo de Administración de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia (FC-BCB) es un momento importante en la historia de esta institución. La designación de Alejandra María Echazú Conitzer como presidenta y el aporte de expertos en cultura y sociedad pueden ser clave para lograr los objetivos de la Fundación.

Sin embargo, también hay riesgos involucrados. La gestión conjunta que se propone puede ser un desafío para este equipo, especialmente considerando la complejidad de las tareas que deben abordar. Además, la preservación y promoción de la cultura boliviana son objetivos importantes, pero también pueden ser peligrosamente subjetivos.

En definitiva, la FC-BCB tiene un gran desafío ante sí. La calidad del trabajo de este equipo en el futuro dependerá de su capacidad para trabajar juntos y lograr acuerdos que beneficien a la cultura boliviana.