La Casa Blanca revierte la aprobación de permisos para cinco proyectos eólicos en el mar abierto, citando preocupaciones por interferencia radial.

El Departamento del Interior argumenta que esta medida se toma para abordar riesgos nacionales de seguridad, incluyendo el rápido evolucionamiento de tecnologías relevantes y las vulnerabilidades creadas por proyectos eólicos a gran escala cerca de centros poblados costeros.

Los proyectos afectados incluyen Revolution Wind en Connecticut y Rhode Island, Coastal Virginia Offshore Wind, Vineyard Wind en Massachusetts y Empire Wind y Sunrise Wind en Nueva York. En total, estos proyectos representan prácticamente 6 gigawatts de capacidad de generación para la costa este, un hotspot de desarrollo de centros de datos.

La justificación del Departamento del Interior se basa en informes gubernamentales no clasificados y "informes recientemente completados" del Pentágono. El departamento dice que dará al gobierno tiempo para trabajar con los stakeholders para abordar las preocupaciones de seguridad nacional.

No obstante, el Departamento del Interior no hace referencia al trabajo continuo entre el gobierno y los desarrolladores eólicos para abordar las preocupaciones de seguridad nacional relacionadas con la interferencia radial, específicamente, durante años.

El informe que se refiere probablemente es el emitido por el Departamento de Energía en febrero de 2024, que enumera una serie de proyectos para mitigar el problema de interferencia radial. Otros informes similares han sido comisionados a lo largo de los años para abordar las mismas preocupaciones.

Análisis: La decisión de la Casa Blanca de reverter la aprobación de permisos para proyectos eólicos en el mar abierto es sorprendente, especialmente considerando que se ha estado trabajando durante años para mitigar los efectos negativos de la interferencia radial. Se siente como un intento de revivir una batalla perdida por parte del anterior presidente Trump. La falta de transparencia y justificación en la medida tomada es particularmente preocupante, ya que no se hace referencia al trabajo continuo entre el gobierno y los desarrolladores eólicos para abordar las preocupaciones de seguridad nacional relacionadas con la interferencia radial. Es importante que se aborde esta situación de manera transparente y constructiva para asegurar que la transición a energía renovable avance sin obstáculos.