La salud pública en el Perú enfrenta una nueva amenaza con la alerta naranja emitida por el Servicio Departamental de Salud por un primer caso sospechoso de la variante de la gripe K. Se trata de una mujer que llegó a Santa Cruz procedente de Japón, presentando síntomas como fiebre alta, tos seca, cansancio intenso, dolores musculares y molestias digestivas en algunos casos.

La declaración de la alerta naranja viene después de la confirmación por parte del Ministerio de Salud del Perú de los dos primeros casos de influenza A (H3N2), subclado K, detectados en menores de edad residentes en Lima. Esta situación motivó la activación inmediata de los protocolos de vigilancia epidemiológica, diagnóstico y monitoreo, lo que sugiere un esfuerzo concertado para contener el brote y proteger a la población.

Análisis: La rápida declaración de alerta naranja y la activación de protocolos para combatir la gripe K sugieren una respuesta pronta y efectiva por parte del sistema de salud pública en Perú. Sin embargo, la aparición de casos sospechosos en menores de edad y la preocupante situación epidemiológica en Lima plantean preguntas sobre la capacidad del país para absorber el impacto de esta nueva variante de la gripe. ¿Será suficiente la respuesta actual o se necesitarán medidas más drásticas para proteger a la población?