El presidente Rodrigo Paz ha decreto un feriado nacional para este viernes, 26 de diciembre, con el objetivo de promover el turismo interno como actividad económica estratégica. La medida afectará a instituciones públicas y privadas en todo el país, ya que se suspenden las actividades laborales durante los días 25, 26 y fines de semana.

El decreto, número 5506, está sustentado en disposiciones constitucionales y legales vinculadas a la regulación laboral y a las políticas de turismo. La medida busca generar empleo directo e indirecto, dinamizar economías locales y promover el patrimonio cultural, todo lo cual contribuirá a la reactivación económica en regiones y destinos turísticos.

Además, para los días 24 y 31, que caen en miércoles, se dispone de forma excepcional una jornada continua de trabajo hasta las 13:00 para la administración pública a nivel nacional. Las entidades privadas deberán adecuar esta determinación por acuerdo entre partes.

Análisis:

La medida del presidente Paz puede ser vista como un intento para revigorizar el sector turístico en Bolivia, que ha sido afectado en los últimos años por la pandemia y otros factores económicos. Sin embargo, también es importante considerar cómo esta medida afectará a las empresas y empleados que no tienen vínculos directos con el sector turístico. ¿Qué consecuencias tendrá este feriado prolongado para la economía en general? ¿Cómo se garantizará que los beneficios del turismo sean equitativamente distribuidos entre todos los sectores de la sociedad boliviana? Estas preguntas permanecen sin respuesta, y es importante que se aborden estos temas para asegurar que el feriado no tenga efectos negativos en la economía y la sociedad en general.