La crisis de Sherrone Moore

El entrenador jefe de fútbol americano de la Universidad de Míchigan, Sherrone Moore, fue arrestado después de supuestamente irrumpir en el hogar de un miembro del personal femenino y amenazar con suicidio mientras portaba cuchillos de mantequilla y tijeras. Antes de su arresto, se habían planteadas preguntas sobre su juicio y estado mental.

Según una investigación publicada por The Athletic, existían numerosos indicadores rojos que precedieron el arresto y el despido con causa del entrenador. Entre ellos, intercambios en Instagram con mujeres comenzados en 2020 y prolongados hasta el mes pasado. La investigación habla con cinco mujeres que dijeron haber tenido interacciones extrañas o incómodas con Moore en las redes sociales.

La sombra de la impropiedad

Moore, un padre casado de tres hijos, supuestamente se contactó con las mujeres a través de Instagram enviando mensajes directos o "me gustó" en una historia que publicaron. Según una mujer, Moore le preguntó si podría enviarla a Michigan para visitarlo. Ella preguntó sobre las expectativas asociadas con la petición y si se quedaría "encerrada en algún hotel".

La investigación revela también que Moore tendría episodios de llanto inconsolable en reuniones del personal y se mostraría agresivo con otros entrenadores. Además, se habría visto espiando reuniones cerradas dentro del centro de fútbol americano de la universidad.

La relación prohibida

Fue la supuesta relación con un miembro del personal lo que precipitó su caída. Según el informe, una denuncia anónima presentada a la oficina de recursos humanos de la universidad llevó primero a una investigación y luego al encargo de la firma de abogados Jenner & Block para realizar una investigación externa sobre Moore y la relación.

Análisis:

La crisis de Sherrone Moore destaca el problema creciente de la violencia de género en el mundo del deporte. A pesar de que la conducta de Moore no era sexual, sino más bien inapropiada, es claro que existían indicios previos de problemas mentales y emocionales que no se abordaron oportunamente. La relación prohibida con un miembro del personal también muestra la necesidad de crear políticas claras y transparentes en cuanto a las relaciones entre entrenadores y empleados. Es hora de que el mundo del deporte se tome en serio estas cuestiones y proteja a sus miembros.