Wilstermann lucha para evitar el descenso y busca soluciones que beneficien al fútbol boliviano y a la economía regional.
La semana pasada, el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) revirtió la resta de 33 puntos a Aurora durante la temporada y sancionó a los dirigentes Jaime Cornejo y Sandra Ivón Valencia. Esta decisión cambió radicalmente el panorama del fútbol boliviano. La FBF suspendió los partidos por descenso indirecto entre San Juan FC y Wilstermann, modificó la tabla de posiciones y confirmó que Aurora pasó al décimo puesto con 37 puntos.
En un intento por evitar el descenso, Wilstermann se reunió con la FBF y comenzó a buscar una vía de salida. Mario Guamán, Jorge Ferrufino y Marcelo Bergese, dirigentes del club, se reunieron con Gastón Uribe, director Ejecutivo de la FBF, para tratar de encontrar una solución que beneficiara al fútbol boliviano y a la economía cochabambina.
La situación se complicó aún más cuando el Tribunal Superior de Apelaciones de la FBF confirmó la resolución del TAS. Wilstermann ahora tiene la misión de buscar diálogo con el resto de los equipos, pedir la convocatoria a una reunión de Congreso Extraordinario y solicitar la suspensión de descensos este año. Esta medida podría permitir que en 2026 se juegue un campeonato con 18 clubes y, posteriormente, se organice un campeonato con dos descensos para volver a 16 equipos en 2027.
No obstante, no todos los clubes estarían de acuerdo con esta postura. Hay más de uno que discrepa con la suspensión del descenso este año, lo que hace que el lobby realizado por la dirigencia de Wilstermann sea determinante para encontrar una solución.
Análisis:
La situación en el fútbol boliviano es compleja y requiere un diálogo serio entre los clubes involucrados. La suspensión del descenso este año podría ser una medida efectiva para evitar que Wilstermann descienda a la división inferior, pero no todos los clubes estarían de acuerdo con esta postura.
Es importante considerar que la suspensión del descenso este año podría afectar negativamente el equilibrio en la tabla de posiciones y generar un sentido de injusticia entre los clubes. Por otro lado, la suspensión del descenso también podría permitir que los clubes pequen mejor preparados para enfrentar la temporada siguiente.
En cualquier caso, la dirigencia de Wilstermann tendrá que trabajar duro para encontrar una solución que beneficiara al fútbol boliviano y a la economía cochabambina. El camino adelante no será fácil, pero es importante recordar que el fútbol es un negocio que genera empleos y riqueza en la sociedad.