Las fiestas de fin de año son un momento para disfrutar y compartir con los seres queridos, pero también pueden ser una fuente de preocupación en cuanto a la alimentación. **Descuidar la alimentación puede tener efectos negativos en la salud a corto y mediano plazo**, advierten los especialistas.

Magaly Bishop, nutricionista y docente de la carrera de Medicina de la Universidad Franz Tamayo (Unifranz), destaca que el objetivo no debe ser la restricción extrema, sino la moderación y la planificación. **La clave para disfrutar de las fiestas sin preocupaciones es no excederse, vigilar las porciones y equilibrar los nutrientes en las comidas**.

Diciembre suele estar marcado por cenas prolongadas y celebraciones consecutivas, lo que aumenta el riesgo de sobreingestas y del consumo excesivo de grasas, sal y azúcares. **Realizar todas las comidas del día, aunque sean más livianas, ayuda a evitar llegar con hambre a las celebraciones y caer en excesos**.

Para Bishop, aplicar pequeños cambios en los hábitos puede marcar una gran diferencia durante esta época del año. Entre sus recomendaciones se encuentran:

* Evitar los ayunos prolongados y respetar la frecuencia de las comidas principales.
* Realizar una colación saludable antes de asistir a un evento, como una fruta o un lácteo descremado.
* Moderar las porciones y utilizar platos pequeños para controlar las cantidades.
* Comer despacio, masticar bien y saborear los alimentos para favorecer la saciedad.
* Priorizar ensaladas frescas, verduras de estación y frutas en las comidas principales.
* Elegir métodos de cocción más saludables, como horno o parrilla, en lugar de frituras.
* Reducir el consumo de bebidas alcohólicas y gaseosas, optando por agua, jugos naturales o limonadas caseras.

La especialista también destaca la importancia del equilibrio nutricional en las comidas festivas. **El equilibrio significa distribuir los macro y micronutrientes en una comida, es decir incluir carbohidratos en cantidades moderadas, carnes como cerdo, res, pollo o pavo, que son menos grasosas, y abundantes ensaladas de verduras**.

Análisis:

La situación planteada es claramente un desafío para muchos, ya que las fiestas pueden ser una fuerte tentación para abandonar hábitos saludables. Sin embargo, parece claro que la planificación, la moderación y la toma de decisiones conscientes pueden ayudar a mantener el equilibrio y proteger la salud durante esta época del año.

La pregunta es: ¿cuál es el impacto real de estas recomendaciones en la vida diaria? ¿Serán suficientes para cambiar el rumbo de las celebraciones, o simplemente se trata de consejos que no se aplican en realidad? Solo tiempo dirá.