El resfriado común ha sido un problema cotidiano para muchos estudiantes en la Universidad Franz Tamayo. Sin embargo, tres jóvenes investigadoras -Maribel, Alicia y Mariela- encontraron una solución innovadora en el orégano. Desarrollaron un jarabe natural capaz de aliviar los síntomas del resfriado, gracias a las propiedades antimicrobianas y antiinflamatorias de esta planta medicinal.

Aunque el jarabe aún no está aprobado para el consumo, su elaboración es el resultado de un proceso de aprendizaje riguroso. El objetivo fue demostrar que los principios activos del orégano pueden aliviar síntomas, y con controles de calidad adecuados, podría incluso llegar al mercado.

La metodología detrás del proyecto es "aprender haciendo", un enfoque académico que integra varias asignaturas y exige aplicar los conocimientos en la práctica. El proyecto involucró a cinco docentes que guiaron a los estudiantes en el proceso de investigación, extracción y formulación. Este tipo de experiencias desarrolla competencias científicas, pero también habilidades blandas como liderazgo, confianza y trabajo en equipo.

La motivación de las estudiantes también se conecta con saberes ancestrales. La idea nació de la experiencia cotidiana: en casa nos daban infusiones de orégano para calmar dolores menstruales o resfríos. Eso les inspiró a investigar más y comprobar científicamente sus beneficios.

Análisis:

Este proyecto no solo es un ejemplo de cómo la ciencia puede aportar soluciones prácticas, sino también una demostración del poder del aprendizaje en la práctica. La metodología "aprender haciendo" permite a los estudiantes aplicar sus conocimientos y desarrollar habilidades blandas que son fundamentales para el éxito profesional.

Además, este proyecto destaca la importancia de conectar la tradición con la ciencia. La motivación de las estudiantes para investigar sobre el orégano se basa en la experiencia cotidiana y los saberes ancestrales, lo que les permitió desarrollar un producto natural y económico.

Sin embargo, es importante destacar que aún queda mucho por explorar. Aunque el jarabe puede ser un paso adelante en la lucha contra el resfriado común, es fundamental realizar estudios adicionales para asegurar su eficacia y seguridad. Además, es necesario considerar las posibles limitaciones del orégano como ingrediente activo en el jarabe.

En conclusión, este proyecto es un ejemplo inspirador de cómo la ciencia puede aportar soluciones prácticas y cercanas a la realidad de la gente. Esperamos que sigan desarrollando productos innovadores que beneficien a su comunidad y al mundo.