Gobierno y transporte alcanzan acuerdo para evitar paro, pero protestas y bloqueos persisten en zonas del país.
El líder del autotransporte, Lucio Gómez, celebró el acuerdo con un discurso optimista, afirmando que "no hay paro" debido a la presencia de todas las federaciones en la mesa de diálogo. Sin embargo, la realidad es que los bloqueos y manifestaciones persisten. En La Paz, por ejemplo, mineros y cooperativistas se concentran en inmediaciones de la Vicepresidencia, mientras que en Santa Cruz, el transporte público continuó afectado.
En Cochabamba, el paro del transporte libre ha llevado a varias avenidas y calles a permanecer cerradas. Los choferes movilizados han manifestado su desacuerdo con el acuerdo alcanzado y han decidido mantener la medida hasta que se anule la Ley 317.
A pesar de las tensiones, el Ejecutivo insiste en mantener abiertas las mesas de diálogo y ha convocado a alcaldes y gobernadores para consensuar nuevos criterios sobre el pasaje urbano e interdepartamental. El Ministerio de Economía también enviará un proyecto de ley a la Asamblea Legislativa Plurinacional para abrogar la disposición adicional tercera de la Ley 317.
Análisis:
El acuerdo entre el Gobierno y el transporte a nivel nacional puede parecer una victoria para las partes involucradas, pero en realidad es solo un pequeño paso hacia adelante. La conflictividad sigue presente y los sectores movilizados no han renunciado a sus demandas. Es importante que el Ejecutivo continúe trabajando con las partes interesadas para encontrar soluciones sustanciales y no solo aplazar la tensión.
Además, es preocupante que la Ley 317 siga en vigor, ya que puede generar más conflicto en el futuro. Es necesario que los políticos y los sectores movilizados trabajen juntos para encontrar un camino hacia una mayor estabilidad y justicia social.