La crisis minera en Bolivia toma un nuevo viraje. El presidente de la Federación Nacional de Cooperativistas Mineras de Bolivia, Josué Richard Cari Cari, se reunió con autoridades gubernamentales para abordar el Decreto Supremo (DS) que elimina la subvención a los hidrocarburos. El decreto ha generado una protesta masiva de mineros, que han descendido desde La Paz hacia la sede de Gobierno. Cerca de 3 mil mineros están acampados en la plaza Murillo, en protesta contra lo que consideran "el decreto maldito". La situación se ha vuelto tensa, con algunos manifestantes bebiendo alcohólicas y otros no haciendo conocer sus demandas. La presencia de efectivos policiales en los accesos a la plaza Murillo refleja el nivel de inquietud que rodea esta crisis.

El conflicto se centra en el Decreto Supremo 5503, que fija nuevos precios a los carburantes y elimina la subvención a los hidrocarburos. Para muchos mineros, este decreto es un golpe duro que afectará directamente sus economías y viviendas. La reacción de la Federación Nacional de Cooperativistas Mineras de Bolivia refleja la determinación de los mineros para hacerse escuchar y obtener justicia.

Análisis: La situación en Bolivia refleja la tensión entre el gobierno y las comunidades mineras. El decreto que elimina la subvención a los hidrocarburos es visto como un ataque directo a la economía de los mineros, quienes han sido históricamente marginados en el país. La protesta masiva es una demostración del descontento y la resistencia de las comunidades afectadas. Sin embargo, la falta de claridad sobre las demandas de los manifestantes y su comportamiento agresivo pueden ser vistos como un obstáculo para llegar a un acuerdo. Es necesario que el gobierno y las autoridades involucradas se sienten con los líderes mineros y trabajen juntos para encontrar una solución pacífica y justa para esta crisis.