Estrategia militar USA se vuelve cíñica con armas "obsoletas" de las décadas de 1980 en la guerra de Ucrania.
La reciente introducción de cartuchos de artillería guiados por láser Copperhead, diseñados en la década de 1980 y utilizado con éxito por Ucrania, es un recordatorio de que la precisión en el campo de batalla sigue siendo una arma poderosa. Los Copperhead son munición de alta precisión que no requieren GPS ni señales radio para funcionar, lo que los hace inmunes a la interferencia electromagnética y jamming rusos.
La historia detrás de Copperhead es fascinante. En la década de 1960, se introdujeron bombas inteligentes o "smart bombs" que revolucionaron el poder aéreo. Estas bombas llevaban placas móviles que guiaban su caída precisamente hacia un punto iluminado por un diseñoador láser, transportado por un avión bombardero o un apoyo. En lugar de lanzar una barrera de bombas sobre un objetivo en la esperanza de golpearlo, un solo avión podía colocar una bomba con precisión en un puente o refugio.
La idea se extendió a la artillería: ¿por qué no tener un cartucho de artillería guiado por láser y garantizar el golpeo con el primer disparo? Sin embargo, para que funcione, se necesita un operador con un diseñoador láser en línea directa de visión del objetivo, lo que es más fácil para aviones que para la artillería.
La Armada estadounidense intentó resolver este problema con el drone Lockheed Aquila, diseñado para localizar y designar objetivos con láser. Sin embargo, el proyecto fue un desastre, ya que los electronics de la década de 1980 no eran lo suficientemente avanzados. A pesar de esto, se ordenaron miles de cartuchos Copperhead, planificando la designación láser por parte de observadores a pie o en vehículos especiales desde una distancia de varios kilómetros.
Los cartuchos Copperhead fueron utilizados con éxito en Irak durante la Operación Tormenta del Desierto en 1991, pero solo en pequeña escala. Sin embargo, con el advenimiento del sistema de navegación por satélite Global Positioning System (GPS) del Ejército estadounidense, la precisión en el campo de batalla cambió radicalmente.
Con GPS, un cartucho de artillería podía ser programado para golpear un objetivo fuera de visión con precisión. Y a diferencia de los cartuchos Copperhead, no se afectaban por polvo, humo o arena. Los cartuchos Excalibur GPS guiados se convirtieron en la munición estándar en Irak y Afganistán.
Sin embargo, cuando Ucrania recibió una pequeña cantidad de cartuchos Excalibur, estos comenzaron a fallar en mayo de 2024. La señal GPS satelital fue bloqueada por jamming ruso, y los cartuchos no podían encontrar sus objetivos. A pesar de que se suponía que Excalibur era resistente al jamming, los rusos habían logrado superarlo.
En este momento, alguien recordó el Copperhead, que no depende de GPS y, por lo tanto, es inmune a la interferencia radiofónica. Ucrania ya tenía una flota de drones listos para llevar designadores láser. Estos incluyen aviones fijos como Raybird, diseñados para realizar la función que Aquila fue diseñado para hacer, y multicopters variados.
Ambos tipos han sido equipados con diseñoadores ligeras. Los cartuchos Copperhead aparecieron en Ucrania en noviembre de 2024 y video de ellos golpeando objetivos se publicó poco después.
En conclusión, aunque haya algo poético en el hecho de que estos cartuchos décadas anteriores estén ahora golpeando los tanques T-72 que se suponían originalmente para atacar, lo importante es que desarrolladores creen que futuras mejoras, como el llamado señal M-code para uso militar, harán a los armamentos GPS-guided resistentes al jamming nuevamente. Sin embargo, esto es un acto de fe, ya que la tecnología de jamming está constantemente evolucionando y el juego de mover y contramover nunca terminará.
Análisis de riesgo:
La introducción de cartuchos Copperhead en Ucrania es un recordatorio del valor de la precisión en el campo de batalla. Sin embargo, también nos recuerda que la tecnología está constantemente evolucionando y que los adversarios pueden encontrar formas de superar las defensas. Es importante que los países desarrollen armamentos que puedan adaptarse a estas nuevas amenazas y mantener una ventaja en el campo de batalla.