La controversia sobre el contrato entre Camín Cargo Control Argentina S.A. – Sucursal Bolivia y YPFB (Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos) ha generado un ambiente tenso en el sector energético boliviano. Sin embargo, la empresa argentina sostiene que su relación contractual con la estatal no fue fruto de una invitación directa ni de un acto fortuito, sino el resultado de una rigurosa licitación pública.

En efecto, Camín Cargo se adjudicó el contrato 2025 y la selección 2026 (PAC5089) después de superar una estricta evaluación técnica y económica realizada por un Comité de Selección. El Informe de Selección YPFBGCCDRCOINF752/2025 establece que Camín Cargo “cumple” todos los requisitos técnicos y documentales y ocupa el primer lugar de prelación, mientras que la otra oferta fue descalificada por no cumplir con la experiencia exigida.

La empresa enfatiza que su obligación es inspeccionar cantidad y efectuar análisis de calidad únicamente cuando YPFB lo requiere, conforme a las cláusulas operativas del contrato. “El alcance de nuestro servicio se limita exclusivamente a lo establecido en el contrato vigente, incluyendo la toma de muestras y análisis de calidad únicamente cuando son requeridos por YPFB”, precisa Camín Cargo.

La empresa ha obtenido todas las actas de conformidad y recepción de sus servicios de parte de YPFB, y un total de 24 muestras de gasolina tomadas entre el 1 de enero de 2025 y el 31 de enero de 2026, bajo estándares internacionales de verificación, resultaron negativas a la existencia de residuos contaminantes. Sin que a la fecha exista un solo reclamo técnico, legal o de cualquier otra índole.

En este contexto, Camín Cargo considera que las acusaciones que la vinculan a prácticas irregulares “carecen de sustento técnico” y ha requerido a YPFB una inmediata revisión técnica conjunta del alcance de los servicios ejecutados y de la documentación generada en cumplimiento del Contrato, a fin de que la propia estatal certifique públicamente la corrección y transparencia de su actuación.

Análisis de riesgo:

La controversia entre Camín Cargo y YPFB puede generar un impacto negativo en la confianza en el sector energético boliviano. Si se demostrara que las acusaciones contra Camín Cargo son fundadas, podría afectar la reputación de la empresa y comprometer su capacidad para continuar operando en el país. Por otro lado, si se determina que las acusaciones son infundadas, podría llevar a una mayor inestabilidad en la relación entre YPFB y los proveedores de servicios. En cualquier caso, es fundamental un análisis exhaustivo y transparente para establecer la verdad sobre este asunto y evitar daños a la reputación de las partes involucradas.