Carteles mexicanos desplegaron drones en el espacio aéreo estadounidense, forzando cierre de tráfico aéreo en El Paso y posteriormente neutralizados
La noche del martes, un vuelo irregularmente silencioso surgió sobre el horizonte. Sin advertencia previa, una serie de dron operados por carteles mexicanos cruzó la frontera y penetró en el espacio aéreo estadounidense. El efecto inmediato fue una restricción de 10 días para el tráfico aéreo sobre El Paso, Texas, ordenada por la Administración Federal de Aviación (FAA).
La medida tomada por la FAA se debió a "razones especiales de seguridad", informó un alto funcionario del gobierno. Sin embargo, horas después, la agencia revirtió su decisión y levantó la restricción aérea, tras que el Departamento de Guerra (DOW) tomara medidas para desactivar los dron.
Según un oficial del gobierno, "los carteles mexicanos habían penetrado en el espacio aéreo estadounidense con dron". El DOW, con tecnología de jamming capaz de desactivar la tecnología, había llevado a cabo operaciones para neutralizar la amenaza.
La invasión aérea fue un hecho sin precedentes desde los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001. La restricción de vuelo afectó a una importante ruta aeroportuaria que conectaba Estados Unidos con México y América Latina. El incidente también generó un gran debate sobre la seguridad nacional y el papel de la tecnología en la defensa.
El uso de dron por parte de los carteles mexicanos no es algo nuevo. En años recientes, estos grupos han estado utilizando estos vehículos aéreos no tripulados (VANT) con mayor frecuencia, principalmente para fines de vigilancia. Sin embargo, la penetración en el espacio aéreo estadounidense fue un paso más allá.
Análisis de riesgo: La invasión aérea llevada a cabo por los dron de carteles mexicanos es un ejemplo claro del tipo de amenazas que enfrenta la seguridad nacional. El hecho de que estos vehículos aéreos no tripulados puedan ser utilizados para fines malintencionados es una advertencia importante sobre el papel que deben jugar las agencias de inteligencia y los servicios de seguridad en la detección y neutralización de estas amenazas.
La capacidad del Departamento de Guerra para desactivar los dron muestra que existen medidas efectivas para responder a este tipo de ataques. Sin embargo, es fundamental que las autoridades mantengan una vigilancia constante y estén preparadas para responder en caso de futuras invasiones aéreas.