"La resurrección ciega: ¿Volverán a ver los ojos cuando regresen los muertos?"
En un pasado lejano, en la capital del imperio búlgaro, una columna de desarrapados caminaba hacia el destino sin ver el camino. Eran ciegos, sin ojos, y sus piernas se ablandaban bajo el peso del dolor y la hambre. Mientras avanzaban, cada uno sentía la necesidad de decir algo, pero en lugar de palabras, surgió un silencio que los envolvía.
En ese momento, Samuel, el zar búlgaro, recibió noticias de que su ejército estaba regresando con la liberación de prisioneros de Constantinopla. Sin embargo, pronto se descubrió que no eran como esperaban. Los soldados venían ciegos, sin ojos, y Samuel sintió más miedo que cuando esperaba un ejército invasor.
Cuando los ciegos llegaron a la ciudad, las puertas se cerraron a cal y canto, y el miedo se instaló en el corazón de todos. Pero Samuel, con una decisión inesperada, ordenó abrir las puertas y dejar entrar a aquellos desgraciados. Fue como si hubiera perdido la cuenta del horror que se avecinaba.
En ese momento, la ciudad estaba rodeada por un muro de cadáveres, cerdos podridos, excrementos, vejigas llenas de sangre o orines, perros rabiosos y ancianas enfermas. Y Samuel, con una sensación de desvanecimiento, se dio cuenta de que su sueño no era solo un sueño.
La coronación del nuevo zar, Gavril Radomir, fue un velorio, mientras se sepultaba a Samuel y se tallaba la lápida del moribundo imperio búlgaro. En ese momento, el ambiente en Tesalónica, Adrianópolis, Constantinopla y todas las ciudades del enemigo estaba lleno de júbilo, ya que el emperador Basilio Segundo había recibido el título de Bulgaroktonos, es decir, Matabúlgaros.
En este contexto, surge la pregunta: ¿qué hay detrás de los ojos ausentes? ¿Qué significado tiene la muerte y la resurrección en un mundo donde la humanidad se ve obligada a hacer preguntas sobre el sentido de la vida y la mortalidad?
Análisis de riesgo:
El tema de la muerte y la resurrección puede generar un riesgo emocional en aquellos que han experimentado la pérdida o la violencia. La narrativa puede revivir dolorosos recuerdos y sentimientos, lo que puede afectar la salud mental y física. Es importante ser consciente de este riesgo y ofrecer apoyo emocional a aquellos que necesitan procesar estos temas.