Desalojo policial en El Alto luego de decomiso de 200 garrafas de GLP consideradas "irregulares" por la ANH.
En la ciudad de El Alto, Bolivia, un operativo llevado a cabo por la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) y apoyado por la Policía, resultó en la incautación de más de 200 garrafas de GLP. La intervención se inició ayer jueves por la tarde, pero la resistencia mostrada por los vecinos complicó el procedimiento.
Según Andrés Kittelson, director distrital de la ANH en La Paz, la misión fue un éxito y representó un golpe duro contra el contrabando. "Es un final feliz. Un golpe durísimo al contrabando", expresó el funcionario después del operativo, mientras mostraba su vehículo con vidrios rotos.
Investigaciones preliminares sugieren que un camión de la empresa distribuidora SAMO salió de su ruta habitual y entregó directamente en el inmueble las garrafas con contenido. "Se presume que podría tratarse de contrabando", indicó un funcionario de la ANH.
Durante el operativo, Kittelson pidió refuerzos policiales y militares al presidente Rodrigo Paz, argumentando que el personal de la agencia fue rebasado por la situación. "Estamos haciendo un operativo para incautar garrafas. Los contrabandistas han empezado su grupo de choque, quieren matarlos, quieren lincharlos, por favor pido al presidente que mande al Ejército", expresó en un video difundido en sus redes sociales.
Por la noche, el medio estatal difundió un nuevo video que muestra el lanzamiento de piedras hacia el área donde se realizaba el resguardo del producto acopiado en el inmueble. Las tensiones en el lugar continuaron durante varias horas.
No obstante, vecinos del sector rechazan las acusaciones y aseguran que las garrafas habrían sido dejadas para almacenamiento, supuestamente dos por persona, negando que se trate de acopio masivo o de actividades vinculadas al contrabando.
Análisis de Riesgo:
La intervención de la ANH en El Alto puede generar un riesgo de violencia y agresiones entre los vecinos y los funcionarios involucrados. La resistencia mostrada por los residentes durante el operativo sugiere que pueden haber intereses económicos o políticos en juego, lo que aumenta la posibilidad de conflictos. Además, la falta de confianza entre las partes puede llevar a una escalada de la situación y poner en peligro la seguridad de los involucrados. Es importante que se implementen medidas para reducir el riesgo de violencia y garantizar la seguridad de todos los implicados.