YPFB identifica el problema y garantiza abastecimiento de combustible de calidad después de un diagnóstico exhaustivo y controles en laboratorios.
En Bolivia, el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Yussef Akly, ha sido crucial en la búsqueda de una solución para la crisis de la gasolina que afectaba a los ciudadanos. La estatal identificó y aisló el problema que afectaba la calidad del combustible, lo que permitió a los choferes cargar combustible sin temor.
El diagnóstico fue posible gracias a un amplio despliegue de controles y análisis en más de 180 laboratorios, realizados de manera conjunta en las diferentes plantas a nivel nacional. Estos estudios permitieron detectar el foco del problema y tomar acciones inmediatas para garantizar que el combustible que actualmente ingresa al sistema cumpla con todas las especificaciones de calidad.
La gasolina importada cuenta con certificaciones de origen y pasa por procesos de verificación que incluyen la revisión de su coloración y las mezclas correspondientes. Sin embargo, algunos reportes en redes sociales muestran combustibles "fuera de especificación y coloración", lo que podría haber sido manipulado o trasladado a recipientes no adecuados.
YPFB abrió espacios de diálogo con sectores del transporte, como mototaxistas en Santa Cruz y representantes del transporte en el occidente del país, para escuchar sus observaciones y conocer cómo percibieron el desempeño de sus motores tras el uso del combustible cuestionado.
Los choferes aseguran que la mala calidad del combustible causa perjuicios significativos en sus vehículos. Algunos han tenido que comprar otro motor, con gastos por encima de los Bs 30.000, y piden resarcimiento. La lucha contra el problema de calidad de la gasolina es un desafío importante para YPFB y los ciudadanos bolivianos.
Análisis de Riesgo: La crisis de la gasolina en Bolivia ha generado preocupación entre los ciudadanos y los sectores del transporte. El riesgo asociado con la mala calidad del combustible puede tener consecuencias graves, como daños a los vehículos y pérdida de confianza en las instituciones petroleras. Es importante que YPFB siga trabajando para garantizar la calidad del combustible y promover la transparencia y la responsabilidad en el sector energético.