La carrera política de Yerko Núñez Negrete, candidato a alcalde por el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), se encuentra en peligro de naufragio debido a una inhabilitación que le impide participar en las elecciones subnacionales programadas para el 22 de marzo.

La plataforma Yo Participo, del Órgano Electoral Plurinacional (OEP), actualizó su base de datos el 3 de febrero de 2026, y ahora figura como votante inhabilitado. Según las normas electorales, uno de los requisitos básicos para postular es estar habilitado en el Padrón Electoral. Esta situación deja a Núñez sin posibilidades de competir en los comicios.

En una entrevista con EL DEBER, Núñez calificó la medida como "una manipulación del Órgano Electoral del Beni" en su contra. Aseguró que hasta el año pasado figuraba como habilitado para votar y atribuyó su inhabilitación a su permanencia en Brasil durante cinco años, adonde se trasladó tras la aprehensión de la expresidenta Jeanine Áñez.

Según Núñez, su inhabilitación es un ejemplo de "mano negra" que busca afectar su carrera política. En efecto, en noviembre pasado, el Tribunal Electoral Departamental (TED) del Beni dispuso la inhabilitación de su candidatura por considerar que ejerció el cargo de alcalde en más de dos gestiones, lo que contraviene la normativa electoral vigente. Frente a esa determinación, Núñez presentó una apelación ante el Tribunal Supremo Electoral (TSE).

Núñez recordó que fue alcalde de Rurrenabaque entre 2000 y 2005, pero precisó que su designación se dio luego de haber sido electo concejal y que fue el Concejo Municipal el que lo eligió como alcalde. Según su versión, no corresponde computar ese período como una gestión electiva directa.

La lucha política de Núñez para defender su candidatura ha sido marcada por la desconfianza en las instituciones electorales y la sensación de persecución.

Análisis de riesgo:
La inhabilitación de Yerko Núñez Negrete puede generar un sentimiento de injusticia y desconfianza en las instituciones electorales entre sus simpatizantes y votantes. Si bien es normal que las elecciones tengan sus momentos críticos, la percepción de "mano negra" puede llevar a una pérdida de credibilidad en el proceso electoral. Es importante que los actores políticos y las instituciones electorales trabajen juntos para restaurar la confianza en el sistema democrático y garantizar la transparencia y la integridad del proceso electoral.