Vida útil del satélite boliviano Túpac Katari prolongada hasta 2030, con saldo pendiente de $us 40-50 millones.
A diez años de su lanzamiento desde China en 2013, el satélite boliviano Túpac Katari sigue siendo un tema candente en el debate sobre la soberanía tecnológica del país. Aunque su vida útil originalmente estaba proyectada para durar solo 15 años, según Iván Zambrana, exdirector de la Agencia Boliviana Espacial (ABE), su eficiencia operativa ha permitido prolongar su uso hasta el año 2030.
Un satélite que conecta
El Túpac Katari no solo es un símbolo de soberanía tecnológica para Bolivia, sino también un instrumento crucial para la conectividad del país, especialmente en áreas rurales. De hecho, según Zambrana, poblaciones con más de 50 habitantes, que concentran el 97% de la población boliviana, cuentan con radiobases que permiten el acceso a telefonía móvil y la difusión de señales de televisión y radio gracias al servicio satelital.
Un desafío en la era digital
Sin embargo, la llegada de tecnologías de última generación como las ofrecidas por proveedores de internet satelital de órbita baja (LEO), como Starlink de Elon Musk, plantea un desafío para el Túpac Katari. Analistas del sector tecnológico sostienen que la velocidad y capacidad del satélite boliviano no pueden compararse con las ofertas actuales en términos de velocidad y capacidad, lo que hace necesario considerar su complementación o reemplazo.
Una cuestión política
El expresidente Evo Morales, defensor del proyecto como un instrumento de soberanía tecnológica y de utilidades para el país, ha criticado el ingreso de empresas extranjeras de internet satelital asegurando que podrían implicar riesgos de espionaje y pérdida de control nacional sobre datos estratégicos. Por su parte, el presidente Rodrigo Paz ha anunciado que el satélite será sometido a una auditoría, lo que abre la puerta a una revisión más profunda de sus resultados financieros y operativos.
Un costo total de inversión
El satélite boliviano Túpac Katari tuvo un costo total de inversión de $us 302 millones, que no solo cubrió la fabricación del satélite sino también su lanzamiento, el seguro y las instalaciones de las estaciones terrestres en La Paz (Amachuma) y Santa Cruz (La Guardia). La inversión se realizó bajo un esquema de crédito y contraparte nacional.
Un análisis de riesgo
El Túpac Katari ha sido objeto de críticas por su capacidad limitada en comparación con las tecnologías actuales. Sin embargo, su legado en términos de conectividad y soberanía tecnológica es irrebatible. Aunque el satélite boliviano no es lo suficientemente rápido como para competir con las nuevas ofertas, su presencia en el cielo sigue siendo un símbolo importante de la capacidad del país para desarrollar proyectos complejos y llevarlos a cabo.
Análisis de riesgo: El reemplazo o complementación del Túpac Katari por tecnologías más avanzadas puede ser un riesgo para Bolivia, ya que podría conllevar la pérdida de control nacional sobre datos estratégicos. Sin embargo, es importante considerar las ventajas y desventajas de mantener el satélite actualmente en funcionamiento hasta 2030 o buscar una salida más efectiva para el país en términos de conectividad y soberanía tecnológica.