**La batalla contra la violencia en las fiestas**

El carnaval es una celebración que une a personas de todas las edades y condición social en Bolivia. Sin embargo, detrás del ritmo y la alegría, se esconde un problema grave: la violencia contra mujeres, menores y diversidades. Por eso, el Gobierno boliviano y ONU Mujeres han lanzado una campaña para que el carnaval sea libre de agresiones.

Según Nidya Pesántez, representante de ONU Mujeres Bolivia, la idea es que las máscaras sean un medio de expresión artística, no un disfraz para ocultar la violencia. La representante ecuatoriana destaca que la sociedad boliviana aún tiene mucho trabajo por hacer para valorar a las mujeres como iguales y evitar la normalización de la violencia.

La campaña "Sin máscaras, sin violencia" busca promover un carnaval donde todas las personas puedan disfrutar sin temor a ser agredidas. La ministra de Turismo Sostenible, Culturas, Folclore y Gastronomía, Cinthya Yáñez, ha destacado que se trata de una oportunidad para cambiar el paradigma y crear un ambiente de respeto y tolerancia.

La violencia no es solo un problema durante las fiestas. Según datos de la Fiscalía boliviana, en 2025 se atendieron más de 1.970 casos de violencia doméstica durante el carnaval. Es por eso que la campaña también busca sensibilizar a los agentes de seguridad sobre la importancia de proteger a las personas y crear un ambiente seguro.

La Policía boliviana ha anunciado planes para garantizar la seguridad durante las celebraciones. El comandante general, Mirko Sokol, ha destacado que se desplegarán más de 7.000 agentes en todo el país con fines preventivos y de protección.

La cultura boliviana es rica y diversa, pero la violencia no tiene lugar en ella. La campaña "Sin máscaras, sin violencia" busca fomentar un carnaval que sea una fiesta para todas las personas, donde se respeten los derechos humanos y se evite la agresión.

**Análisis de riesgo**

La violencia contra mujeres, menores y diversidades es un problema estructural en Bolivia. La campaña "Sin máscaras, sin violencia" puede ser un paso importante hacia el cambio, pero requiere una acción conjunta de las autoridades, la sociedad civil y los agentes de seguridad. Es fundamental crear conciencia sobre la importancia de respetar los derechos humanos y proteger a las personas durante las celebraciones.

La presencia de más de 7.000 agentes de seguridad en todo el país es un buen paso hacia la garantía de la seguridad, pero es igualmente importante que estas autoridades también trabajen para sensibilizar a la población sobre la violencia y su impacto en la sociedad.

En resumen, la campaña "Sin máscaras, sin violencia" es un llamado a la acción para crear un carnaval libre de agresiones. Requiere una participación activa de todas las partes involucradas y una conciencia clara sobre la importancia de proteger los derechos humanos.