La gestión de recursos hídricos es un tema crucial en Bolivia, especialmente cuando se trata de celebraciones masivas como el Carnaval. Para garantizar el acceso al agua potable para el consumo humano, el Ministerio de Desarrollo Productivo, Rural y Agua emitió la Resolución Ministerial Nº 075/2026. Esta normativa tiene como objetivo preservar el recurso destinado al consumo humano y promover un uso responsable del líquido elemento, evitando así el desperdicio del agua potable.

La medida se aplica en todo el territorio nacional, durante la Gestión 2026, y establece que se restrinja el uso inapropiado del agua potable para consumo humano durante las festividades de Carnaval. La viceministra de Recursos Hídricos, Riego, Agua Potable y Saneamiento Básico, Viviana Mariscal, destaca la importancia de asumir una actitud responsable durante estas celebraciones, priorizando el uso consciente del agua y evitando prácticas que pongan en riesgo su disponibilidad para las familias bolivianas.

La resolución es aplicable y está en coordinación con cada uno de los gobiernos departamentales, municipales, también de las EPSAs (Entidades Prestadoras de Servicio) y de la Autoridad del Agua. Por lo que instamos a estas instituciones a implementar medidas de control para hacer un uso eficiente del agua. La autoridad es clara en su mensaje: es necesario un cambio en el comportamiento ciudadano para evitar el desperdicio del agua potable.

La gestión efectiva de los recursos hídricos es fundamental para garantizar el acceso al agua potable y sano para las familias bolivianas. La Resolución Ministerial Nº 075/2026 es un paso importante en este sentido, ya que promueve un uso responsable del agua y evita la contaminación de los recursos hídricos.

Análisis de riesgo:
La restricción en el uso inapropiado del agua potable durante las festividades de Carnaval puede generar un riesgo de descontento entre la población, especialmente si no se comunican adecuadamente las medidas que se tomarán. Además, el control efectivo del uso del agua potable puede ser un desafío para los gobiernos departamentales y municipales, ya que pueden requerir recursos adicionales y un cambio en la cultura ciudadana. Sin embargo, si se implementan medidas efectivas de control y comunicación, es posible reducir el riesgo de contaminación del agua potable y garantizar su disponibilidad para las familias bolivianas durante las celebraciones.