"La 'carbonilla' afecta a motores y plantea dudas sobre la calidad de la gasolina comercial en Bolivia"
En Bolivia, el problema de la "carbonilla" en motores ha sido un tema candente durante varios meses. La gasolina que se vende en el mercado interno es el culpable principal de este problema, según explica Luis Fernando Suárez, gerente general de Suárez Motors. Según él, la calidad de la gasolina actual contiene algún componente no declarado o un proceso que provoca la formación de carbonilla o carbón dentro del motor.
La "carbonilla" es un problema común en motores menores, como los de las motos que necesitan mantenimiento cada dos semanas. Cuando se forma carbonilla, los motores pueden tener problemas para arrancar o detenerse abruptamente en plena carretera.
**El Gobierno investiga**
El ministro de Hidrocarburos y Energías, Mauricio Medinaceli, asegura que el problema no es debido a la calidad de la gasolina actual, sino a residuos acumulados y procesos inadecuados en la anterior administración del MAS. Aseguró que el país logró estabilizar la producción de gasolina y diésel, lo que permitió un superávit fiscal después de varios años de déficit.
La Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) ha tomado 260 muestras de combustibles a nivel nacional y se está trabajando en un convenio con YPFB Refinación para evaluar la calidad del combustible importado. Además, se han intensificado los controles en plantas de almacenaje y se revisan certificados de calidad tanto de YPFB como de importadores privados.
**La industria privada se defiende**
Las empresas privadas bolivianas que producen biocombustible, como Guabirá, Unagro, Aguaí, Granosol y Poplar Capital, han emitido un comunicado para desmentir las versiones sobre la calidad del combustible. Aseguran que el etanol produce localmente cumple con estándares internacionales y alcanza un 99,5% de pureza.
**Análisis de riesgo**
El problema de la "carbonilla" en motores puede tener graves consecuencias para los dueños de vehículos y las empresas que dependen del transporte. La contaminación residual en el combustible puede provocar daños mecánicos, sedimentos o pérdida de calidad en el combustible, lo que puede afectar negativamente la economía y la seguridad en el país.
Además, la falta de confianza en la calidad del combustible puede generar una crisis de fe en el mercado interno, lo que puede llevar a una disminución en la demanda de biocombustibles y otros productos petroleros. Es importante que las autoridades y las empresas involucradas trabajen juntas para resolver este problema y restablecer la confianza en el mercado.
Riesgo: Alto.