El precio del progreso

La implementación de nuevas reglas salariales en Nueva York City ha llevado a un cambio inmediato en el panorama laboral. La aplicación de una tarifa horaria mínima de $21.44 para los trabajadores de entrega de alimentos por medio de aplicaciones como Instacart y DoorDash ha generado un impacto directo en la economía local.

La evidencia se puede ver en cuanto abres la aplicación de Instacart. Al pagar tu orden de compra, te encuentras con una nueva línea item de $5.99 etiquetada como "Tarifa de Respuesta Regulatoria". A continuación, el cuadro de títulos no está vacío como solía estar; ahora se carga automáticamente un 10% sobre tu orden.

Una tarifa no tan sorprendente

La tarifa de respuesta regulatoria no es simplemente una forma de aumentar la ganancia sin sentido. Es la manera en que Instacart explica exactamente lo que el Consejo Municipal ha hecho con la nueva ley que establece un salario horario mínimo para los trabajadores de entrega de alimentos por medio de aplicaciones.

Esta tarifa puede parecer un golpe directo a los bolsillos de los consumidores, pero es una respuesta lógica a la presión del gobierno para pagar mejor a los trabajadores. Sin embargo, esta medida puede tener efectos secundarios negativos en la economía local.

Un impuesto sobre el precio de la vida

La ley establece que el salario horario mínimo aumentará cada año en función del promedio de la inflación en el nordeste. Esto significa que la tarifa regulatoria para los consumidores es solo el principio. Y aunque se puede legislar un salario más alto, no se puede legislar lejos el costo; simplemente encuentra un nuevo hogar, a menudo en la cartera del cliente.

Un debate sobre la vivienda y el trabajo

El senador estatal Julia Salazar ha lanzado una campaña para aumentar el salario mínimo estatal a $30 la hora, índice de costos de vida. Es un sentimiento comprensible: ¿cómo puede alguien vivir en Nueva York con el salario actual? Sin embargo, esta medida podría tener efectos secundarios negativos en la economía local.

La clave para una vida más asequible

En lugar de aumentar los salarios por decreto, se deberían explorar soluciones más innovadoras. Por ejemplo, se podrían implementar créditos tributarios más grandes y frecuentes para los trabajadores bajosalarizados, combinados con alivio fiscal para los empleadores que pagan salarios altos. Además, se deberían construir más viviendas y reducir la burocracia que mantiene los alquileres en el cielo.

Una forma más inteligente de ayudar a los trabajadores

En lugar de aumentar los salarios por decreto, se deberían encontrar formas más inteligentes de ayudar a los trabajadores. Se podrían implementar programas de capacitación y reformas laborales que permitan a los trabajadores moverse hacia carreras mejor pagadas. Además, se debería abordar las "cimas de beneficio" que abruptamente terminan los programas de asistencia como Fair Fares y subvenciones para el cuidado infantil.

La clave para una economía más próspera

Nuevos Yorkinos desean que los trabajadores sean pagados decentemente, pero no es necesario convertir cada caja registradora en un campo de batalla político. Si los legisladores quieren ver aumentos salariales más grandes, deberían encontrar formas de ayudar a los trabajadores a mantener más de lo que ganan, en lugar de aumentar el costo final.

Santiago Vidal Calvo es analista de políticas urbanas del Instituto de Manhattan.