La sociedad de seguridad del juez detenido genera una trama de narcotráfico que involucra a su socia abogada en crisis
La abogada, considerada socia del juez en cuestión, aseguró que fue contratada por él para trabajar en una empresa de seguridad, aunque nunca operó. Aseguró también tener una situación familiar compleja, con un bebé de diez meses y una madre de 91 años a su cuidado.
La empresa de seguridad en cuestión es propiedad del juez, donde se hallaron 79 kilos de marihuana y una máquina procesadora de droga. El fiscal confirmó que la abogada demostró estar a cargo de un bebé delicado de salud y una adulta mayor, lo que llevó al juez a ordenar su detención domiciliaria.
El Ministerio Público solicitó la detención preventiva por 180 días contra la abogada, pero la justicia rechazó la petición y optó por la detención domiciliaria. La abogada aseguró que nunca conoció la empresa y que solo se trató de una actuación para constituir la sociedad, aunque esta nunca funcionó.
El abogado de la abogada, José Diego Infante, sostuvo que su defendida es inocente y no tiene ningún contrato con la empresa de seguridad. Aseguró que la abogada desconocía la actividad que realizaba la empresa y que nunca funcionó.
La abogada manifestó su conformidad con las medidas ordenadas por el juez, incluyendo el arresto domiciliario y la prohibición de acercarse a las otras personas investigadas.
A medida que se desarrolla este caso, es importante considerar la probabilidad de autoría y los indicios que vinculan a la abogada con el narcotráfico. La sociedad entre la abogada y el juez es clave en este sentido, ya que ella es socia del 50% de la empresa de seguridad.
Análisis de riesgo:
La detención domiciliaria de la abogada puede ser vista como una medida necesaria para proteger a la sociedad y evitar cualquier influencia que pueda ejercer sobre el proceso judicial. Sin embargo, también es importante considerar los posibles efectos negativos que esto pueda tener en la vida personal y profesional de la abogada, especialmente si se mantiene durante un prolongado período de tiempo.
Además, es importante seguir investigando y recopilando pruebas para determinar la autoría o no de la abogada en este caso. La posibilidad de que la abogada sea inocente y esté siendo víctima de una persecución injusta también debe ser considerada.
En última instancia, la detención domiciliaria de la abogada es solo el primer paso en un proceso judicial que puede tener importantes implicaciones para ella y sus familiares.