Iván Arias afirma su compromiso con la honestidad y el progreso en La Paz, rechazando a los "tarajchis" que buscan
En una campaña marcada por el espíritu de lucha y defensa de la honradez, el alcalde de La Paz, Iván Arias, se lanzó a la reelección para continuar al frente del municipio. Con un discurso vibrante y apasionado, el líder municipal reafirmó su compromiso con los pazenses y les pidió que eviten el regreso de los "tarajchis", término que utilizó para describir a aquellos que buscan apropiarse del nido construido por otros.
"A nosotros nos echan basura, (pero) acá hemos venido a trabajar, no hemos venido a robar; todo nos pueden decir, menos ladrones; todo nos pueden decir, menos asaltantes de la Alcaldía, porque nosotros hemos trabajado con honestidad"
En un acto de campaña celebrado en el pasado fin de semana, Arias reiteró su determinación por sanear y mejorar la economía del municipio, logro que considera esencial para garantizar el crecimiento sostenible y la justicia social. Aseguró que no se perderá su estilo de nada de odio en la campaña, pero advirtió que los "buitres" (en referencia a aquellos que buscan aprovechar la situación para fines personales) seguirán tratando de atacar su honradez y su compromiso con La Paz.
"Ahora hay un montón de tarajchis que quieren apropiarse del nido, que quieren volver atrás, que quieren generar otra vez un espacio de corrupción y enriquecimiento. Por eso, no a los tarajchis, no a los oportunistas, no a los traidores"
Entre sus nuevas promesas electorales se encuentran la construcción de un mercado mayorista y un tren aéreo que conectará La Paz con otros municipios, así como la creación de un nuevo hospital en la zona Sur y vías de conexión directa con otros centros urbanos. En su discurso, Arias enfatizó la importancia de mantener la transparencia y la integridad en el gobierno, y pidió a los pazenses que apoyen su reelección para garantizar la continuidad de estos logros.
Análisis de riesgo: La campaña del alcalde Arias puede verse afectada por las críticas y ataques personales lanzados contra él por sus opositores. Aunque ha prometido mantener su estilo de nada de odio, es posible que se vea forzado a reaccionar ante los ataques y defender su honorabilidad. Además, la competencia electoral puede ser feroz, lo que aumenta el riesgo de errores políticos y malas decisiones que puedan afectar negativamente al municipio.