Universidades buscan renovar el hábito lector de estudiantes Z y Alfa para mejorar su capacidad académica y profesional.
En la era digital, la capacidad de leer con profundidad se ha convertido en un desafío para la educación superior. Las universidades enfrentan el reto de diagnosticar y superar este problema, que afecta a las generaciones Z y Alfa, y que puede tener consecuencias significativas en su formación académica y profesional.
La lectura como herramienta central
"La lectura es clave porque fortalece el nivel cognitivo, despierta la imaginación y permite construir conocimiento con sentido", afirma Roly Lázaro, administrador y gestor de bibliotecas de la Universidad Franz Tamayo (Unifranz). La lectura profunda no solo es una habilidad fundamental para el aprendizaje académico, sino también un requisito esencial en la era digital.
La pérdida de resistencia cognitiva
Académicos de universidades como Pepperdine o Notre Dame señalan que el problema no es solo la falta de interés, sino la pérdida de resistencia cognitiva para enfrentarse a textos largos y complejos. La lectura superficial, asociada al "scroll" permanente en redes sociales, ha reemplazado, en muchos casos, a la lectura profunda.
La importancia de la lectura comprensiva
En Unifranz, este fenómeno se aborda como un reto formativo y no como una limitación generacional. Su modelo educativo innovador, centrado en la experiencia del estudiante, incorpora de manera transversal la lectura de comprensión como eje del aprendizaje.
La lectura como forma de aprender a pensar
"La lectura no es solo una fuente de información; es una forma de aprender a pensar, de entender otras realidades y de desarrollar empatía", explica Lázaro. Leer con profundidad permite a los estudiantes ampliar su vocabulario, mejorar su expresión oral y escrita y construir una mirada crítica frente a la sobrecarga de información digital.
El poder de la lectura profunda
Estudios señalan que dedicar al menos 30 minutos diarios a la lectura profunda mejora la atención sostenida y fortalece las conexiones neuronales asociadas con la memoria y el análisis. Estas habilidades no solo impactan en el rendimiento académico, sino también en la capacidad de tomar decisiones, resolver problemas y desenvolverse en entornos profesionales complejos.
La importancia del equilibrio entre lo digital y lo analógico
Lejos de plantear una oposición entre lo digital y lo analógico, la propuesta es recuperar la lectura profunda como un acto consciente en medio de la hiperconectividad. En un mundo saturado de estímulos, leer con atención se convierte en una forma de resistencia cognitiva y, al mismo tiempo, en una herramienta poderosa para el aprendizaje significativo.
Análisis de riesgo:
El declive de la lectura profunda entre las generaciones Z y Alfa puede tener consecuencias significativas en su formación académica y profesional. Sin embargo, si las universidades y los educadores pueden encontrar soluciones innovadoras para reencontrar a los jóvenes con la lectura como herramienta central de formación, se puede mitigar el riesgo de una generación desprovista de habilidades fundamentales para el aprendizaje académico y profesional.