El cine boliviano, un sector que se ha destacado por su creación innovadora y diversa, enfrenta un desafío importante debido a la deuda que tiene la Agencia del Desarrollo del Cine y Audiovisual Bolivianos (Adecine) con el programa Ibermedia. La producción cinematográfica nacional se ha quedado estancada, ya que el apoyo financiero para la creación de películas ha sido suspendido hasta que se honre la deuda.

La situación es especialmente complicada, ya que Bolivia adeuda 300 mil dólares a la organización cinéfila internacional por las membresías correspondientes a las gestiones 2023-2024. Diez proyectos cinematográficos han quedado perjudicados, ya que no pueden recibir el respaldo financiero de Ibermedia para materializar sus filmes.

A pesar de la situación difícil, Germán Monje, director ejecutivo de Adecine, se reunió con Darío Andrés Zaratti Chevarría, viceministro de Culturas y Folklore para abordar el tema. El representante del Gobierno se comprometió a realizar las gestiones pertinentes para por lo menos saldar la deuda de una gestión, para que Bolivia pueda recibir otra vez apoyo de Ibermedia.

Entre los proyectos cinematográficos afectados se encuentran Chovoré, Dimante y La Reina de los 7 días, todos en coproducción. También están en lista de espera Promesantes, XVI Bolivia LAB y Viviana Saaavedra, entre otros. Mientras tanto, la temporada 2024 tiene proyectos como Comandanta Ñ, El suegro de mi novio y Killa, todos en coproducción.

La falta de apoyo financiero no solo afecta a los productores de cine, sino también al público que disfruta de las películas. La producción cinematográfica es un motor económico importante, ya que genera empleos y contribuye al crecimiento del sector cultural en Bolivia.

Análisis de riesgo:

* La suspensión del apoyo financiero a la producción cinematográfica puede llevar a una disminución significativa de la calidad y cantidad de películas producidas en el país.
* La falta de apoyo financiero también puede afectar negativamente a los actores, directores y productores involucrados en el sector, ya que pueden perder oportunidades laborales y sufrir daños reputacionales.
* La situación también puede generar descontento entre el público, que puede sentirse abandonado por la falta de apoyo a una industria cultural importante para el país.
* La incertidumbre sobre la fecha de pago de la deuda puede generar inestabilidad en el sector y afectar negativamente al crecimiento económico del país.