La Organización Deportiva Bolivariana (Odebo) está a punto de dar un nuevo paso en su campaña para organizar los Juegos Bolivarianos 2029 en La Paz. El próximo martes, el principal dirigente de la Odebo, Baltazar Medina, y el director técnico Giorgio Alberti se reunirán con el presidente Rodrigo Paz Pereira, un encuentro que puede marcar un punto de inflexión en el proceso de selección de la sede.

La postulación de La Paz como sede de los Juegos Bolivarianos 2029 se produjo en el año pasado, durante la Asamblea General de Odebo. En ese momento, Bolivia fue el único país que se presentó para organizar la cita deportiva regional. Desde entonces, el Comité Olímpico Boliviano (COB) ha trabajado estrechamente con la Odebo para desarrollar los planes y detalles del evento.

La reunión entre Medina, Alberti y Paz Pereira es una oportunidad para abordar los aspectos más importantes de la organización de los Juegos. Se han programado reuniones de análisis para el lunes y la verificación de escenarios deportivos que pueden albergar la cita multidisciplinaria regional. Al día siguiente, se realizará una conferencia de prensa en la que se darán a conocer detalles sobre los encuentros y otros temas relacionados con la organización de los Juegos.

La Odebo ha destacado la importancia de cumplir con los requisitos técnicos y legales para organizar un evento de esta magnitud. Medina había señalado en el pasado que Bolivia es un país con una trayectoria y experiencia en la organización de eventos deportivos, lo que lo hace sentir "tranquilo" sobre su capacidad para albergar los Juegos Bolivarianos. Si La Paz es designada como sede, se espera que más de 30 deportes sean competidos y que lleguen a la ciudad más de 3 000 personas entre deportistas, entrenadores y dirigentes de Chile, Ecuador, Panamá, Perú y Venezuela.

Análisis de riesgo:

La elección de La Paz como sede de los Juegos Bolivarianos 2029 puede traer algunos desafíos logísticos y financieros para el país. Sin embargo, la experiencia en la organización de eventos deportivos y la capacidad para cumplir con los requisitos técnicos y legales pueden ayudar a minimizar los riesgos asociados con la selección de la ciudad como sede.