El gobierno anuncia restaurar régimen de precios para derivados del petróleo después de 28 años sin cambios en Bolivia
En un movimiento que busca restablecer la estabilidad y ordenar el consumo, el Gobierno boliviano anunció este martes su regreso al régimen de precios para los derivados del petróleo. La medida, implementada por el ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, durante una conferencia de prensa en Santa Cruz, busca evitar colas y preservar la estabilidad en un mercado que había experimentado una caída significativa en los ingresos por exportación de gas.
**La lógica detrás el decreto**
Según explicó Medinaceli, el objetivo del decreto es asegurar el abastecimiento de combustibles y energía, evitando colas y preservar la estabilidad. No se trata simplemente de un ajuste impositivo, sino que hay una lógica detrás la formación de precios y márgenes definidos por anexos técnicos. El decreto establece un nuevo esquema de relación entre YPFB y los productores, lo que permitirá impulsar mayores inversiones en la producción de líquidos.
**La recaudación del IDH**
El ministro destacó que el regreso al régimen de precios tendrá efectos positivos en la recaudación del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH). Esto redundará en mayores recursos para gobernaciones, municipios y universidades, lo que beneficiará directamente a las comunidades.
**Un pasado lleno de experimentos**
Medinaceli dedicó parte de su exposición a repasar la evolución histórica de la política de precios de los combustibles en Bolivia. Recordó que, tras la hiperinflación de mediados de la década de 1980, el país enfrentaba un escenario de empresas públicas deficitarias. Se aplicaron incrementos anuales a la gasolina y el diésel como parte del paquete de estabilización económica, lo que dio lugar a los llamados “mini gasolinazos”.
**Análisis**
La vuelta al régimen de precios para los derivados del petróleo es un intento por parte del Gobierno boliviano de restablecer la estabilidad y ordenar el consumo en un mercado que ha experimentado una caída significativa en los ingresos por exportación de gas. La medida busca evitar colas y preservar la estabilidad, lo que beneficiará directamente a las comunidades.
Sin embargo, también es importante recordar que Bolivia ha experimentado un pasado lleno de experimentos con el régimen de precios, desde la aplicación de incrementos anuales a la gasolina y el diésel en la década de 1980 hasta la estabilización de los precios en 2000. Esperamos que esta medida sea más sostenible y beneficie realmente a las comunidades.
**Conclusión**
La vuelta al régimen de precios para los derivados del petróleo es un intento por parte del Gobierno boliviano de restablecer la estabilidad y ordenar el consumo en un mercado que ha experimentado una caída significativa en los ingresos por exportación de gas. Es importante recordar que Bolivia tiene un pasado lleno de experimentos con el régimen de precios, pero esperamos que esta medida sea más sostenible y beneficie realmente a las comunidades.
**Posibles soluciones**
Para hacer que este esfuerzo sea más sostenible y beneficie realidad a las comunidades, podría considerarse una mayor transparencia en la formación de precios y márgenes, así como la implementación de mecanismos de control para evitar abusos. También sería importante fortalecer la infraestructura energética del país y fomentar la inversión en la producción de líquidos.