**La disputa entre Steven Spielberg y Ben Affleck se remonta a un incidente en una fiesta de piscina**

En los primeros años del siglo 2000, **Spielberg rehusó colaborar con Affleck después de un altercado en una fiesta de piscina**, según reveló el director Mike Binder en un reciente episodio de la podcast "One Bad Movie" presentada por Stephen Baldwin.

Binder recordó que Spielberg expresó interés en dirigir el proyecto "Man About Town", pero luego canceló el proyecto después de que Affleck se unió al elenco. **La razón fue una supuesta disputa con Affleck sobre una situación en la que este último había tirado a su hijo pequeño al agua**, según Binder.

Según Binder, Spielberg le dijo: "No, no puedo trabajar con él. Ha tenido problemas conmigo desde ese incidente en la piscina". **Spielberg se refirió específicamente a una escena en la que Affleck había tirado a su hijo pequeño al agua**, y Binder creyó que Spielberg estaba guardando un rencor personal hacia el actor.

La disputa entre Spielberg y Affleck se remonta a una época en que ambos estaban involucrados en la vida pública. **Spielberg era entonces un director de gran éxito, mientras que Affleck había surgido como una estrella cinematográfica gracias a sus papeles en "Good Will Hunting" y "Gigli"**.

Análisis:

La situación revela el lado más humano y vulnerable de los directores de cine, incluso aquellos considerados como iconos del cine estadounidense. La disputa entre Spielberg y Affleck puede parecer un episodio aislado en la vida pública de ambos, pero en realidad es un ejemplo de cómo las relaciones personales y profesionales pueden influir en nuestras decisiones y acciones.

La forma en que Spielberg reaccionó ante el incidente en la piscina sugiere una falta de paciencia y flexibilidad en su carácter. Sin embargo, también puede ser visto como una defensa instintiva para proteger a su hijo pequeño. Lo cierto es que la disputa entre ambos directores es un ejemplo de cómo las emociones personales pueden influir en nuestras decisiones profesionales.

En este sentido, la situación nos recuerda que los directores de cine no son solo artistas visuales, sino también personas con sentimientos y debilidades humanas. La forma en que Spielberg reaccionó ante el incidente en la piscina puede ser vista como un ejemplo de cómo nuestra personalidad y experiencia pueden influir en nuestras decisiones y acciones.