La ciudad de Cochabamba se prepara para disfrutar de una nueva playa turística, gracias al avance significativo del proyecto playa Turquesa, que ya cuenta con un 30% de obra realizada y se prevé su conclusión en abril de 2026.El objetivo es transformar un sector de la laguna de Coña Coña en un espacio recreativo de más de 9.000 metros cuadrados, donde los visitantes podrán disfrutar de diferentes profundidades de agua, chapoteadores para niños, vestidores, canchas de vóley de playa y restaurantes.

La obra se está llevando a cabo en varios frentes simultáneamente, desde el ingreso principal hasta las áreas circundantes y pasajes. Actualmente, los trabajos están enfocados en la construcción de la estructura de la primera pasarela y posteriormente se continuará con la segunda, antes de proceder al vaciado de material y la colocación de geomembrana.En el proyecto trabajarán cerca de 200 personas, según informó Milton Copa, gerente de Emavra, la empresa encargada del desarrollo.

Además, se están tomando medidas para asegurar que el espacio recreativo tenga todas las características de una playa real. "En la parte perimetral pondremos arena de playa", dijo Copa, quien agregó que en los próximos días se realizará la licitación para la provisión de la arena que será utilizada en el perímetro del área recreativa.

La obra también incluye la construcción de baños, cuya ejecución gruesa ya ha sido concluida. Sin embargo, la finalización de la obra fina dependerá de la adjudicación de materiales actualmente en proceso de licitación.

Las autoridades indicaron que las labores continuarán conforme al cronogramo y luego pasarán a la siguiente fase de ejecución. La entrega del proyecto está prevista para el 12 de abril, en conmemoración del Día del Niño, lo que generará un gran regalo para los niños de la ciudad.

Análisis de riesgo:

El proyecto playa Turquesa presenta algunos riesgos relacionados con la gestión del presupuesto y la logística. La falta de adecuación a los cambios climáticos y el impacto en la calidad del agua pueden ser factores que afecten negativamente el desarrollo del proyecto. Además, la licitación para la provisión de arena puede generar disputas y retrasos en la ejecución de la obra. Sin embargo, con un equipo experiencia como Emavra y un cronograma bien planificado, se espera que el proyecto sea un éxito y brinde un espacio recreativo de alta calidad a los ciudadanos.