La lenta marcha hacia el reconocimiento internacional: la batalla por declarar el Carnaval de Santa Cruz como Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad.

El viceministro de Culturas y Folklore, Andrés Zaratti, cree que es posible, pero advierte que se necesita un proceso prolongado y sistemático para lograr este objetivo. En una entrevista en EL DEBER, Zaratti destaca que se requiere crear un comité impulsor compuesto por representantes de diferentes niveles del Estado y actores de las sociedades, que realicen investigaciones, sistematizen información y trabajen en estrecha colaboración.

El objetivo es claro: presentar la carpeta, que justifique la importancia de proteger este patrimonio cultural, único en el país. Se trata de una tarea que implica superar requisitos específicos y demostrar por qué el Carnaval de Santa Cruz merece ser reconocido como Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad.

La idea surgió durante la coronación de Camila I, un momento que destaca la importancia de las costumbres, tradiciones y el mismo corso en el Carnaval. Las características únicas de esta festividad, como su singularidad a nivel nacional y internacional, buscan ser destacadas y reconocidas por la Unesco.

El proceso no será fácil, pero el gobierno central está dispuesto a ayudar y buscar identificar la característica única que hace que el Carnaval de Santa Cruz sea importante. La lenta marcha hacia el reconocimiento internacional, es un paso necesario para proteger este patrimonio cultural y garantizar su conservación para las generaciones futuras.

Análisis de riesgo:

El principal riesgo en la postulación del Carnaval de Santa Cruz como Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad es que el proceso sea demasiado lento o complejo, lo que podría llevar a una pérdida de interés y apoyo entre los actores involucrados. Además, existe un riesgo de que se consideren otras prioridades culturales más importantes que esta festividad, lo que podría afectar su posibilidad de ser reconocido. Sin embargo, si el proceso es exitoso, el reconocimiento internacional puede traer beneficios significativos para la economía y la identidad cultural de Santa Cruz.